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HAMAIKABAT RECHAZA UN PROCESO TUTELADO POR ETA

adminPublicado por admin 5 - septiembre - 201010 COMENTARIOS

Ante el anuncio de ETA, hecho pública hoy, de “no llevar a cabo acciones armadas ofensivas”, Hamaikabat se alegra y se congratula, en primer lugar, por aquellas personas que, como consecuencia de ello, ven reducida la amenaza que pesaba sobre sus vidas y familias.

En segundo lugar, Hamaikabat se reafirma en la exigencia de la desaparición de ETA, definitivamente y sin condiciones. Nuestro pueblo quiere y merece la paz, no un mero anuncio de una eventual apertura de un futuro proceso de paz sujeto al cumplimiento de condiciones previas.

En este sentido, queremos señalar que los hombres y mujeres de Hamaikabat no vamos a aceptar la tutela de ETA en ningún tipo de proceso, tanto porque no le reconocemos ese papel que persiste en otorgarse como por el hecho de que, tal y como venimos señalando reiteradamente, no creemos en ese tipo de procesos.

Por ello, Hamaikabat reitera su adhesión y su defensa de la voluntad popular de nuestro pueblo como única fuente de legitimidad política en democracia. En coherencia, son las instituciones populares que nuestro pueblo ha construido con esfuerzo el marco en el que deben debatirse todas las cuestiones que han de decidirse en nuestro País.

Por otra parte, Hamaikabat desea advertir que cuando llegue el momento, la verificación del final de la violencia le corresponderá a la sociedad vasca, a todos y cada uno de sus ciudadanos y ciudadanas. Sólo cuando se verifique que, amén de las expresiones terroristas más explícitas, la persecución y la presión de todo tipo ha desaparecido podremos hablar de verdaderos pasos en la pacificación. En este sentido, la sociedad vasca debe ser y será muy exigente.  

Del mismo modo, Hamaikabat considera inaceptable el delirante relato histórico en el que persiste  ETA sobre su aportación durante las últimas décadas.

Finalmente, anunciaros que Hamaikabat valorará el comunicado de ETA en la reunión que su Ejecutiva Nacional celebrará mañana, lunes, en Donostia.

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Nacionalismo vasco: globalización y futuro

adminPublicado por admin 5 - septiembre - 20101 COMENTARIO

Artículo de opinión de Xabier Irazabal, vicepresidente de Hamaikabat Bizkaia. Publicado en el diario Noticias de Gipuzkoa el 5 de septiembre de 2010.

estos 30 años han sido un avance indiscutible para Euskadi en términos de bienestar social y económico. Eso, en la CAPV, es en gran medida fruto de la gestión institucional del nacionalismo vasco. Sin embargo, esos años de gestión han pasado factura y es evidente que el desgaste no ha sido radical pero sí sostenido. Hemos pasado de ser una sociedad de emigrantes a inmigrantes, de industria decadente a moderno en lo económico, de profundamente religioso a descreído. El cambio ha sido brutal. Pese a ello, los discursos políticos apenas han variado, nos hemos perdido en la retórica, en grandes conceptos que, siendo justos y legítimos, no son prioritarios para la sociedad.

Tanto geográfica como poblacionalmente somos un pueblo pequeño. En total no pasamos de ser el equivalente a una ciudad media a nivel mundial. Somos, además, un pueblo envejecido con una de las menores tasas de natalidad en el mundo y aún no hemos sido capaces de tomar medidas lo suficientemente contundentes para evitarlo. No somos un pueblo abundante en recursos naturales, ni determinante a nivel geoestratégico y, sin embargo, somos un pueblo muy especial, que posee un activo de valor incalculable, nuestro capital humano, nuestra gente, su compromiso, su capacitación, su espíritu de superación y su conciencia de pueblo.

Hoy día, tanto en ámbitos económicos como sociales las sociedades están cada vez más conectadas. Internet, medios de comunicación, redes sociales y medios de transporte son más o menos accesibles a todos los ciudadanos, lo cual nos expone a nuevos retos y a nuevas oportunidades.

Ante esas transformaciones, el pueblo vasco debe apostar por conciliar la defensa de su personalidad como pueblo, con una apuesta definitiva y total por su apertura a una sociedad mundial emergente, generalizando el conocimiento y dominio de lenguas internacionales, el contacto e incardinación en mercados exteriores. La internacionalización de la economía vasca resulta más necesaria que nunca, más aún cuando la recuperación de las economías occidentales se sustentará en la demanda externa de los países emergentes.

Pero además, la actual crisis nos ha demostrado que el Estado de Bienestar que conocemos puede estar en peligro si como sociedad no tomamos decisiones vitales. Una, ajustar esas prestaciones priorizando objetivos y, otra, reestructurar sus modos de financiación. Basándonos en el humanismo que siempre ha guiado al nacionalismo debemos defender a ultranza el Estado de Bienestar y para ello debemos hablar con claridad ante la sociedad, porque unos tendrán que aportar más y otros deberán ajustar sus prestaciones. Debemos apostar sin fisuras por la economía de mercado, por ser cada vez más ricos, fomentando valores como el trabajo, el emprendizaje y la meritocracia.

En la Euskadi de hoy, los discursos derecha-izquierda, por repetitivos, no dejan de ser relativos en su plasmación real. Salvo matices y dejando a un lado las autoproclamaciones, ¿quién es realmente de derechas o de izquierdas? La izquierda se autodefine como solidaria, preocupada por los menos favorecidos y por los derechos sociales. La derecha teórica promueve el emprendizaje, la libertad individual, el trabajo y el mérito. ¿Quién no comparte todos estos objetivos y valores? Y, ¿no es verdad que igualmente la mayoría de nosotros rechazamos vicios de ambos extremos? La izquierda tiende a exigir más de lo que da, todo son derechos, pero, ¿dónde quedan las obligaciones? La derecha, sin embargo, tiende a olvidar que detrás del beneficio individual y empresarial existen personas con sus problemas y sus necesidades. Un pueblo no debe abandonar nunca a su suerte a ninguno de sus miembros.

Entiendo, por tanto, que el nacionalismo vasco debe establecer como objetivos prioritarios de su acción, la cohesión de todos los que se consideran parte del pueblo vasco, en todos sus territorios, avanzando en la integración de los ciudadanos, bajo la idea de pertenencia a una nación vasca abierta e integradora, y luchar así por un autogobierno pleno dentro de Europa.

La defensa a ultranza del Estado de Bienestar y la cohesión social, conjugándolo con una economía de mercado con valores como el del emprendizaje y el trabajo.

Guiar al pueblo vasco en su definitiva apertura al mundo globalizado, resolviendo el equilibrio entre la defensa de nuestra cultura y personalidad y nuestra integración total a la sociedad y economía internacional. Pero, ante todo, curar definitivamente viejas heridas y prepararnos para afrontar con fortaleza y unidad la apertura de un nuevo proceso constituyente que se avecina en los próximos años dentro del Estado español.

El nuestro es un pueblo viejo que ha vivido mucho. A nosotros nos corresponde dar un nuevo paso en su historia; un paso que debe fortalecernos, no debilitarnos, teniendo siempre en cuenta que nuestra historia ni comenzó ayer, ni terminará mañana.

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Artículo de opinión de Fernando Tapia Alberdi, profesor de Filosofía del Derecho en la Facultad de Derecho de la UPV/EHU y miembro de Hamaikabat. Publicado en el Diario Vasco el 4 de septiembre de 2010.

Por fin conocemos la sentencia dictada por el Tribunal Constitucional  y  que estima parcialmente  el recurso de inconstitucionalidad  interpuesto por noventa y nueve Diputados del Grupo Parlamentario Popular del Congreso contra diversos preceptos de la Ley Orgánica 6/2006, de 19 de julio, de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña. Tras declarar, en primer lugar, que «carecen de eficacia jurídica interpretativa las referencias del Preámbulo del Estatuto de Cataluña a “Cataluña como nación’’ y a “la realidad nacional de Cataluña”»; el fallo establece, a continuación, que son inconstitucionales y, por tanto, nulos la totalidad o parte  de 14 artículos del Estatuto. En fin, termina declarando que  otros 27 preceptos no son inconstitucionales, siempre que se interpreten en los términos establecidos en el correspondiente fundamento jurídico que se indica por el TC.

No hace falta ni decir –por lo obvio que resulta- que frente a un fallo como el que nos ocupa se pueden adoptar diversos enfoques y perspectivas de análisis. Y que, debido a la propia naturaleza de las sentencias de los Tribunales Constitucionales, la naturaleza de las cuestiones que enjuician e, incluso, los modos de enjuiciamiento que utilizan, es más que conveniente que una reflexión que se diga seria integre el análisis de las cuestiones jurídicas y los aspectos políticos que son difícilmente disociables. Pero acometer esta compleja reflexión no es –ni puede ser- el objetivo del presente escrito. En efecto, nos contentamos, por ahora, con poner de manifiesto una serie de consideraciones que nos llevan a una conclusión de naturaleza filosófico-jurídica. 

Para empezar, podemos afirmar con rotundidad que la sentencia es excesivamente extensa (881 folios incluídos los votos particulares) y, además, ambigüa en sus contenidos. Debido a lo anterior, uno de sus efectos inmediatos es que  genera inseguridad. Lo anterior se refleja en el hecho de que la sentencia del Tribunal Constitucional haya suscitado opiniones variadas y contradictorias entre los especialistas en Derecho Constitucional. Aunque, ciertamente, la mayoría aplaude que el texto aclare cuestiones largamente debatidas -como, por ejemplo, los deberes lingüísticos y la relación de los estatutos autonómicos con otras leyes orgánicas- y considera que el impacto jurídico de la sentencia va a ser poco importante en comparación a su impacto político, no hay acuerdo en cuanto a quién ha dado la razón el alto tribunal ni tampoco sobre los efectos concretos que desplegará el fallo sobre las leyes catalanas aprobadas en base al Estatut  y sobre  otros estatutos de autonomía.

Además, y en relación a lo anterior, la sentencia es equívoca o induce deliberadamente a equívoco, dado que la forma en que se presenta el fallo maquilla su verdadero alcance. Y es que, aunque el TC ha declarado (como hemos señalado supra) que sólo 14 artículos incurren en vicio de inconstitucionalidad, hay otro bloque de preceptos que no se consideran inconstitucionales siempre que se interpreten en los términos establecidos por la Sentencia. Entre estos –que casi doblan en número a los declarados inconstitucionales- aparecen algunos  de una importancia tal, que pueden considerarse configuradores de la estructura básica del nuevo Estatuto. Caben destacar la caracterización de Cataluña como nación; el fundamento del autogobierno en los derechos históricos; el concepto de ciudadanía catalana y derechos y deberes lingüísticos en Cataluña; la  bilateralidad en las relaciones entre el Estado y la Generalitat; el sistema de financiación, y el nuevo modelo de atribución de competencias.

Este aspecto crucial de la sentencia nos permite entender, por ejemplo, las diferentes –y, en algunos casos, tramposas- valoraciones de las fuerzas políticas españolas (y españolistas) y catalanas (y catalanistas).  Ciertamente, tras el pronunciamiento del alto tribunal, las valoraciones –divergentes- de los responsables políticos directamente interesados en el  mismo no se han hecho esperar.  Algunos, entre los que se encuentra el Presidente Rodríguez Zapatero que celebró el contenido de la sentencia como una victoria, opinan que el Estatut sale bien parado de las deliberaciones del alto tribunal, ya que sólo anula el 11% de los artículos que pedía el PP. El Gobierno y el partido que le sustenta manifiestan que el recorte del Estatuto es tan moderado que deja prácticamente intacta la integridad del mismo. Pero creo que ya hemos mostrado que nos engañan. Por su parte, la parte recurrente, a través de la presidenta del PP de Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, se muestra satisfecha con el fallo argumentando que la Sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Autonomía de Cataluña hay que interpretarla como un acto de normalidad democrática y que con la sentencia “no hay vencedores ni vencidos”. Lo que le interesa destacar al PP es, por supuesto, que el fallo  ha hecho razonable la presentación del recurso, demostrando que había suficientes motivos (jurídicos y políticos)  para recurrir.  Y, teniendo en cuenta el fallo, deben de tener razón. En fin, las fuerzas políticas y la ciudadanía catalanas, con el President Montilla a la cabeza, han demostrado su indignación y enfado públicamente, calificando la sentencia como “atentado contra el autogobierno de Catalunya” y saliendo a manifestarse masivamente por las calles de Barcelona. Entienden, pues, que el Estatuto resultante tras la sentencia no colma las aspiraciones de reconocimiento y de autogobierno nacional de los catalanes que han sido formuladas con plena lealtad al ordenamiento jurídico, pactadas entre todos y refrendadas en las urnas. Y tras la lectura de la sentencia del TC, es evidente que tienen razón.

Dicho lo que antecede llegamos a la idea con la que concluímos esta reflexión preliminar. Esta sentencia, una vez más, pone de manifiesto que el Tribunal Constitucional español no es un mero intérprete de la Carta Magna, sino un verdadero  creador de normas jurídicas, por la vía de la interpretación. En efecto, como se ha dicho, el TC, vía interpretación, ha modificado completamente la columna vertebral del Estatuto, hasta el punto de que podemos afirmar que estamos ante un Estatuto radicalmente distinto. El alto tribunal no se ha limitado a interpretar la ley, siempre sometido a los cambios que en esta quiera introducir el legislador, sino que, además, se ha ocupado de dar órdenes e instrucciones al legislador sobre cómo debe llevar a cabo su función legislativa, si no quiere incurrir en inconstitucionalidad. Es en este supuesto que debemos preguntarnos sobre la compatibilidad del principio democrático con la existencia de un órgano con poderes normativos desvinculado de la representación popular. Y la necesidad de acometer con urgencia esta reflexión se nos presenta claramente cuando constatamos que las técnicas  para la adecuación de la actuación de los Tribunales Constitucionales al principio democrático no funcionan, poniendo en entredicho la legitimidad democrática del alto tribunal. Ciertamente, la politización del sus miembros que, incluso da lugar a su separación en bandos (conservadores afines al PP y progresistas afines al gobierno del PSOE), el cruce de recusaciones, la imposibilidad de nombrar a nuevos miembros en casos de vacantes por la falta de acuerdo de los dos partidos mayoritarios, entre otros, son síntoma de lo alejado que se encuentra este poder del Estado respecto a la voluntad popular. 

En consecuencia, nuestra respuesta a la pregunta que formulábamos en el encabezado es negativa. En efecto, concluímos que la sentencia del Tribunal Constitucional sobre la reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña es antidemocrática porque su actuación no se ajusta al principio democrático.

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Ante el ataque efectuado en la madrugada de hoy, jueves, contra varios contenedores en Trapagaran, en plenas fiestas patronales, Hamaikabat desea manifestar su rechazo y condena de este tipo de acciones violentas.

Por su parte, la presidenta de Hamaikabat Bizkaia, Izaskun Trabudua, considera que los episodios de violencia callejera que se vienen sucediendo durante las últimas semanas ponen de manifiesto “la persistencia de una estrategia violenta intolerable”. En este sentido, Hamaikabat exige la eliminación de toda expresión de violencia y el desmarque de este tipo de acciones.

Por último, Izaskun Trabudua desea manifestar su apoyo y solidaridad a todos los ciudadanos y ciudadanas de Trapagaran, así como animarles a seguir disfrutando de las fiestas.

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Aboga por “recuperar el espíritu fundacional de Nafarroa Bai”

El presidente de Hamaikabat, Iñaki Galdos, percibe un curso político “con novedades importantes”. Por una parte, se ha mostrado optimista ante un colaboración electoral con el PNV en la que “ambos partidos estemos representados” porque es lo que “demanda el electorado” del nacionalismo histórico e institucional. El líder de H1! considera también que “el panorama político se va a clarificar”, si bien rehuye de “los polos españolistas y del que se está articulando en torno a la izquierda abertzale” por consideralos “frentistas”.

En declaraciones al programa Boulevard de Radio Euskadi, Iñaki Galdos ha dicho entender la postura del PNV ante la negociación de los presupuestos del Estado. “Hace bien en jugar sus cartas” ha expresado el presidente de Hamaikabat que, al mismo tiempo, ha querido hacer una reflexión. A su juicio, es “triste y dramático que para hacer que se cumpla una ley se llegue a este mercadeo. lo cual evicencia que el gobierno estatal no se cree este estatuto”.

Galdos percibe que estas negociaciones “reflejan la debilidad y falta de liderazgo del Gobierno de Patxi López y su sumisión hacia Zapatero”. “El que esparaba un gobierno más fuerte, incluso, para plantar cara al gobierno central se ha llevado un chasco” ha añadido.

En relación a la petición de CiU para nadie le saque las castañas del fuego a ZP, Galdos ha recordado que cuando “Ibarretxe presentó su propuesta en Madrid. muchos echamos en falta un mayor apoyo del nacionalismo catalán”.

Adhesiones

Galdos está convencido de que el nacionalismo institucional “está llamado a dirigir el futuro de este país”.  ”Es bueno que en la política vasca se clarifique el escenario y los espacios políticos y electorales” ha expresado. “H1! nace en el seno del nacionalismo histórico-ha continuado-  y es partidario de aplicar políticas integradoras, no frentistas, y rehuye de acumulaciones de fuerzas que pretenden reafirmar a los ya convencidos pero que no son efectivas para lograr nuevas adhesiones”.

Sobre el posible paso de militantes de EA a su partido, el dirigente de Hamaikabat ha revelado que “las fugas están siendo muy importantes, incluidos destacados militantes de EA, gente que viene a Hamaikabat pero también que deja la política”, ha matizado. “Incluso hay municipios en los que son mayoría los afiliados de H1! que no provienen de EA” ha apuntado.

En su opinión, es “evidente que hay confluencia de intereses”  entre Batasuna y EA. Galdos recuerda que “saludamos ese paso, que es necesario que la izquierda abertzale se pueda incorporar a la vida institucional”  pero advierte que “nuestro espacio no es ese, por eso nació Hamaikabat”. ”Nos sorprende que, al parecer, ahora la única diferencia con ese mundo sea su posición ante la violencia porque nosotros pensamos que pertenecemos a culturas políticas diferentes” ha explicado.

En relación a Nafarroa Bai, el presidente de Hamaikabat ha reiterado que “nuestro proyecto es la Nabai original”. Sin embargo, ha dicho sentirse “dolido” porque “cuando se está reflexionando en el mundo sobre nuevas formas de hacer política, sobre la creciente distancia entre la clase política y la sociedad, cuando se aboga por nuevas formas de participación en política, cuando todo eso ya se ha hecho en Nafarroa con Nabai, incorporando a independientes a gente de la sociedad navarra, al parecer, ahora algunos quieren renegar de esa experiencia apasionante y exitosa”. 

El presidente de Hamaikabat percibe “un intento de atar en corto a todo lo que no provenga de los partidos políticos, lo cual es un error”. Por esa razón, Galdos aboga “por recuperar el espíritu fundacional de Nafarroa Bai de cara a las elecciones forales y municipales de 2011 como lo hizo en 2007″ y se muestra “optimista porque son miles los navarros que así lo desean”.

Escuchar la entrevista

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