Gobernanza

Esta es la aportación realizada por Hamaikabat en la segunda jornada de reflexión sobre “La cultura política en Gipuzkoa” organizada por la Diputación Foral de Gipuzkoa, celebrada en el Palacio Miramar, el 11 de diciembre de 2009.

Kultura Politikoa Gipuzkoan (1)

Kultura Politikoa Gipuzkoan (2)

Politika eraberritzeko aukera berritzailea parte hartzea da. Gazteen, gizarte sarearen eta gizarte osoaren parte hartzea.

La participación como elemento innovador para la regeneración del sistema democrático.

Sobre el estudio “los jóvenes y la política en Gipuzkoa”

Beramendi-Kultur Politikoa GipuzkoanEste segundo estudio realizado en el marco de reflexión sobre “la cultura política en Gipuzkoa”, a mí entender, viene a corroborar las conclusiones del estudio realizado hace un año también por parte de la Diputación Foral de Gipuzkoa. De aquel primer estudio se podía deducir, entre otras cuestiones, que la participación en lo público es complicada ya que las exigencias cotidianas no lo permiten. Y digo de lo público, ya que, además de una falta de participación en la política, también se da en los demás ámbitos de la sociedad: educación, deporte, cooperación, cultura, ecología, mayores, discapacitados,… “Tengo 70.000 temas de que preocuparme antes que de la política” decía un encuestado. Sin embargo, a diferencia de compartir con otros ámbitos sociales una falta de participación, cuando se valora la política se hace de una manera negativa:

  • El 71% de los encuestados no confía en la política.
  • Se identifica la política con el conflicto político y no con las soluciones.
  • El 41% de los encuestados considera que la labor realizada en las instituciones es para la defensa del partido que gobierna.

Este nuevo estudio sobre “los jóvenes y la política en Gipuzkoa”, como decía, viene a corroborar las conclusiones ya mencionadas. Si cabe, estos resultados se acentúan entre los jóvenes: el 71% de los jóvenes encuestados afirma tener poco o ningún interés por la política y, además, tienen una mala imagen de los políticos. Y es que, como ya se ha dicho, los jóvenes son parte y reflejo de la sociedad a la que pertenecen.

Es evidente, y creo que todos los que hoy estamos aquí presentes compartimos, que desde nuestra responsabilidad política queremos recuperar la confianza de la sociedad y poder, así, desarrollar cauces de participación que mejoren “la cultura política” y por tanto nuestra sociedad.

Sin embargo, hace un año, aquí mismo, el profesor Joan Font, cuando se preguntaba cómo recuperar el protagonismo ciudadano en las decisiones políticas, decía que “ésta es una pregunta que muchas personas y organizaciones interesadas en el tema se han planteado alguna vez. Ante la tan citada crisis participativa, a veces se pretende regresar a cierto pasado idealizado en el que los ciudadanos sí participaban en las decisiones políticas. El problema está en que ese pasado nunca existió.”

Pero, ¿por qué insistimos tanto entonces en la necesidad de superar una desafección que parece no ser tan novedosa?

A menudo olvidamos que el origen de la sociedad es eminentemente político. Los hombres y mujeres que la conforman se agrupan para perseguir fines políticos. El desarrollo personal demanda formas de vida en común, el convivir con otras personas sobre la base de relaciones basadas en fines compartidos. Las instituciones son expresión directa de la voluntad de asociación de los grupos humanos y de la necesidad consiguiente de administrar y gobernar a favor del bien común.

Pero, sin embargo, tal y como concluyen los estudios, la identificación entre la sociedad y las instituciones públicas, entre los gobernados y los gobernantes, entre los ciudadanos y la política, se diluye progresivamente. Los vínculos sociales son usualmente cuestionados y el deterioro de la cultura cívica común nos causa alarma por el efecto que esta tendencia puede ocasionar en la vitalidad y cohesión de nuestra sociedad.

Y ésta es la cuestión importante, la necesaria vitalidad y cohesión social como fundamentos para hacer frente a los grandes retos que hoy tenemos encima de la mesa. La situación económica, el paro, el desarrollo del estado de bienestar y el terrorismo son “crisis” que abordadas con la fuerza de una sociedad cohesionada se convierten en oportunidades para un futuro mejor. En Gipuzkoa, en Euskadi, en este siglo XXI, en esta sociedad globalizada, en esta sociedad cada vez más compleja y cambiante, la política requiere de un nuevo impulso que nos permita poder abordar los retos de futuro con capacidad anticipadora, de consenso y de cohesión.

¿Pero qué hacer para tener una sociedad más cohesionada que nos permita poder abordar con garantías los retos de futuro?

A nuestro entender se hace imprescindible trabajar por regenerar el sistema democrático para mejorar la sociedad. Hay que renovar las formas de hacer, de construír sociedad, de edificar nuestra res pública. Hay que seguir cimentando la cultura política. Y es imprescindible, para ello, fomentar la participación, las redes sociales. La participación como elemento innovador en la regeneración de la política. No queremos terminar, como decía Putman, jugando solos en la bolera. ¿Cómo lo haremos? Trabajando, fundamentalmente en tres ámbitos.

Primero, debemos establecer otra manera de hacer política. Debemos hacer política con letras mayúsculas, facilitando consensos, acuerdos y alejados de los frentismos. Hemos olvidado la cultura del acuerdo. La incapacidad de adaptación de la política al cambio social que ha operado en las últimas décadas proviene del ensimismamiento de los partidos, de la renuncia a la tensión transformadora de los proyectos políticos, de la acomodación a una confrontación política en la que el debate sobre modelos alternativos, la visión del largo plazo o el liderazgo que se maneja con iniciativa y anticipación, han sido relegados por el gusto por lo inmediato, la retórica vacua o la improvisación.

En segundo lugar, aquellos que nos dedicamos a la política, que no olvidemos es un servicio a la propia sociedad, tenemos la responsabilidad de articular y poner en práctica otras formas de participación pública. Tenemos que trabajar la herramienta del diálogo para facilitar el consenso, ser capaces de promover y socializar unos valores y una cultura política común, y poner en valor todas aquellas acciones que por pequeñas que sean, pueden aportar mucho a este humus conjunto que llamamos sociedad. Como ejemplo me gustaría citar que hace unos días, hablando con un grupo de jóvenes, al preguntarles cómo pensaban que podían mejorar Gipuzkoa, ninguna creía que podía hacer nada al respecto. Sin embargo, preguntadas luego por lo que hacían, todas participaban en alguna asociación, grupo de música o entidad. ESO ES HACER SOCIEDAD.

Bien, volviendo a lo que estaba diciendo, comentaba que como primer punto, debemos establecer otra forma de hacer política. En segundo lugar debemos ser capaces de poner en marcha otras herramientas de participación.

Tenemos que trabajar por una nueva gobernanza que pasa, entre otras cuestiones, por ensanchar los cauces de participación. Y, para ello, es fundamental la transparencia plena, la información y la rendición de cuentas por parte de las instituciones y los partidos políticos. No debemos olvidar que la participación es un proceso y que se participa cuando se conoce y se tiene confianza en el proceso.

Finalmente, como tercer principio, es importante subrayar que es la sociedad el verdero lugar sobre el cual debemos sustentar la práctica política. Probablemente, el grupo de jóvenes que he mencionado antes no era consciente de que estaba haciendo política, pero efectivamente, lo hacía porque estaba construyendo sociedad. Y ésta es la base. Es a través de una mejor participación en la sociedad, y de ésta en las instituciones, como podemos construir una sociedad más integradora y cohesionada. Porque la sociedad guipuzcoana no quiere quedarse jugando sola en la bolera. Porque las personas jóvenes de Gipuzkoa, a la bolera, van a jugar en kuadrilla. Y son esas redes sociales, esa política que en mayúscula hemos de hacer tanto partidos, como asociaciones, como cada persona desde su propia realidad, la auténtica garantía final del progreso de Gipuzkoa y del pueblo vasco. Estamos convencidos de ello.

  

Martin Beramendi

Hamaikabat

11-12-2009, jornada de reflexión sobre la “Cultura Política en Gipuzkoa”

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Estatutos

adminPublicado por admin 6 - noviembre - 20093 COMENTARIOS

En este espacio podrás encontrar tanto el documento de trabajo de estatutos, que fué debatido en el Congreso fundacional de Hamaikabat, como los estatutos aprobados fruto del debate congresual.

ESTATUTOS APROBADOS

Documento de trabajo Estatutos

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